domingo, 15 de abril de 2018

REFLEXIÓN 74. “EL MANDAMIENTO DEL PADRE”


*Cuando Estudiamos La Palabra de Dios, hay más de un contraste sobre distintos temas. Y el siguiente tema no es ajeno a estos contrastes. 

“EL MANDAMIENTO DEL PADRE” 
¿En Qué Consiste El Mandamiento Del Padre, Que Deberían Recibir Y Obedecer Los Judíos, Si Querían Ser Salvos? ¿Será Relevante Este Principio Para Los Cristianos de Hoy?

 “El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé‚ que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho. 
Juan 12:48-50. 

48. TIENE QUIEN LE JUZGUE.
 Cf. cap. 5: 45. Aquí no es Moisés, sino la palabra de Cristo la que juzga. Los contemporáneos de Jesús quedaban sin excusa pues habían oído de él la verdad acerca de su identidad y misión. No podían aducir ignorancia en cuanto a los requerimientos para la salvación. Si no hubiesen oído la verdad, no hubieran sido considerados responsables (ver com. cap. 9: 39-41). “Así pasa con los que oyen la Palabra de Dios hoy día. ¡Grande es la responsabilidad que Dios coloca sobre los que la oyen! Pueden ridiculizar y aun despreciar los sermones, pero para pesar suyo al fin encontrarán que deben rendir cuenta de lo que han hecho teniendo en cuenta lo que han oído”. 

49. PORQUE NO HE HABLADO POR MI PROPIA CUENTA. 
Al rechazar las palabras de Jesús, los judíos estaban rechazando a Dios el Padre, a quien profesaban adorar. Jesús procuró advertirles acerca de esto. Así también sucede cuando los hombres rehúsan las palabras de los mensajeros del cielo. Rechazan no meramente a los mensajeros sino también a Aquel que les dio su mensaje y los envió (ver com. Mat. 10: 40). 

50. Y SÉ‚ QUE SU MANDAMIENTO ES VIDA ETERNA. 
"Vida eterna" es vida que dura para siempre, vida que no tiene fin. Se hace posible únicamente mediante una conexión ininterrumpida con la Fuente de toda vida. El don de la vida eterna se concretó cuando Dios dio el inefable don de su único Hijo. 
 El cristiano sincero tiene el privilegio de regocijarse en que tiene "vida eterna" ahora, como una dádiva de Dios y "esta vida está en su Hijo" (1Juan 5: 11; cf. cap. 3: 2). 
 "El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida" (1 Juan 5: 12). 

La posesión de la vida eterna depende de que Cristo habite por fe en el corazón. El que cree tiene vida eterna y "ha pasado de muerte a vida" (ver com. Juan 5: 24-25; 6: 54; 8: 51).
*La orden del Padre era que los hombres creyeran en Cristo a quien él había enviado al mundo. Sólo así podían ser salvados (Hech. 4:12). 

En una declaración paralela, Juan afirmó: "Este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo" (1Juan 3:23). 
 Los judíos creían que recibirían la salvación porque se esforzaban en el estudio y la observancia de la Torah. 
Muchos de ellos depositaban su esperanza de vida eterna en el hecho de ser descendientes de Abrahán. Jesús les advirtió que sólo los que lo aceptaran a él como el Hijo de Dios y como el Salvador del mundo, serían salvados. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado" (Juan 17: 3). CBA MHP

sábado, 14 de abril de 2018

REFLEXIÓN 73. ¡VOSOTROS SOIS DIOSES!

 
“Yo Dije: Vosotros Sois Dioses (Elohim), 
Y Todos Vosotros Hijos Del Altísimo” Sal. 82:6. 

¡Somos como Dios, cuando en su nombre, llevamos su palabra, 
¡El Señor Lo Dice; No, El Hombre! 
Pero no independientes como lo creen 
los seguidores de la New Age. 

*Por eso es tan sagrado, que, y cómo predicamos, porque somos representes de Dios, como decía Pablo: “Somos Embajadores de Cristo” 2 Cor. 5:20. 

 ¡Tranquilo, entiendo que esto sacude tu fe, pero leamos los siguientes textos y conceptos!

1Dios está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga. 2 ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y aceptaréis las personas de los impíos? Selah 3 Defended al débil y al huérfano; Haced justicia al afligido y al menesteroso. 4 Librad al afligido y al necesitado; Libradlo de mano de los impíos. 5 No saben, no entienden, Andan en tinieblas; Tiemblan todos los cimientos de la tierra. 6 Yo dije: Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo; 7 Pero como hombres moriréis, Y como cualquiera de los príncipes caeréis. 8 Levántate, oh Dios, juzga la tierra; Porque tú heredarás todas las naciones. Sal. 82. 

“Jehová dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta”. Ex. 7. RV60 
“Toma en cuenta —le dijo el Señor a Moisés— que te pongo por Dios ante el faraón. Tu hermano Aarón será tu profeta”. EX. 7. NVI* 

*En algunas ocasiones se usó la denominación "Elohim" para referirse a hombres que estaban ocupando la importante posición de voceros de Dios. Por ejemplo, Dios le dijo a Moisés que debía ser para su hermano Aarón "en lugar de Dios ['Elohim]" (Exo. 4: 16). 

Dios le dio su mensaje a Moisés, quien se lo dio a Aarón, y él a su vez se lo transmitió a Faraón. Esto se ve nuevamente en Exo. 7: 1, donde Dios le dice a Moisés: "Mira, yo te he constituido dios ['Elohim] para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta". 

 *Estos hombres de responsabilidad eran los representantes del único verdadero 'Elohim, de Aquel que por su gran poder creó todas las cosas, y que por lo tanto es digno de toda reverencia, temor piadoso y culto de parte de los hombres creados. 

*También se usa la palabra 'Elohim para referirse a "jueces" (Exo. 21: 6; 22: 8, 9) teniendo en cuenta su función como representantes de Dios. CBA MHP

jueves, 22 de marzo de 2018

REFLEXIÓN 72. ¡LO QUE DIJO JESÚS CONTRA LA AVARICIA! ¡LA RAIZ DE LOS GRANDES PROBLEMAS QUE PADECE NUESTRO MUNDO!


“Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”. 
Lucas 12:15. 

¿CÓMO LUCHAR CONTRA LA AVARICIA? 
El materialismo se encuentra en la raíz de muchos de los mayores problemas del mundo actual, y es la base de la mayor parte de las filosofías políticas y económicas, y por lo tanto es la causa de una gran parte de los conflictos entre clases y naciones que afligen a la humanidad.

 El descontento con lo que tenemos crea el deseo de lograr más obligando a otros a ceder todo o parte de lo que tienen. Pero, en vez de eso, todos deben trabajar honradamente. La avaricia es la causa de muchos de los problemas insolubles del mundo.
 (Lucas 12:13-15). 

El pedido del que buscó a Jesús para que asumiera el papel de juez de la conducta de su hermano, fue motivado por el mismo espíritu de avaricia que impulsa a algunos industriales a obtener mayores ganancias sin detenerse a pensar en los medios que utilizan para obtenerlas, y que también hace que muchos trabajadores exijan salarios siempre mayores, sin considerar el valor de su propia contribución a la producción de la riqueza ni las posibilidades de su empleador de poder pagar. 

Es exactamente el mismo espíritu que mueve a determinados grupos e intereses a pedir leyes que les sean favorables, sin preocuparse cómo afectarán a otros grupos del país; es el mismo espíritu que lleva a una nación a imponer su voluntad sobre otros pueblos, sin preocuparse por los intereses o deseos de ellos. 

 Este es el mismo espíritu que muchas veces destruye los hogares, conduce a la delincuencia juvenil y se halla presente en numerosos crímenes. Dios pide a todos los que quieren amarle y servirle que consideren las cosas materiales de la vida en su verdadera perspectiva, y que las subordinen a las cosas de valor eterno
 (ver com. Mat. 6: 24-34; Juan 6: 27).

 La mayoría piensa que a medida que aumentan las riquezas aumenta la felicidad; pero no es necesariamente así. La felicidad no depende de las cosas que se posee, sino de la manera de pensar y de lo que siente el corazón (ver com. Ecl. 2: 1-11). 
 "Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol". CBIASD MHP

lunes, 5 de marzo de 2018

REFLEXION 71. TEORÍAS PANTEÍSTAS


Hoy día se están introduciendo en los establecimientos de educación y en las iglesias por doquiera doctrinas espiritualistas que minan la fe en Dios y en su Palabra. 
 La teoría de que Dios es una esencia que compenetra toda la naturaleza es aceptada por muchos de los que profesan creer las Escrituras; pero, por muy ataviada que vaya esta teoría, es un engaño muy peligroso. Da una falsa idea de Dios y agravia su grandeza y majestad. 

"Lo seguro es que no tiende tan sólo a extraviar, 
sino a corromper a los hombres. 
 Las tinieblas son su elemento 
y la sensualidad su ambiente.
Su aceptación nos aparta de Dios. 
Y para la naturaleza humana caída 
esto equivale a la ruina".

 La condición en que el pecado nos ha colocado es antinatural, y el poder que nos restaure debe ser sobrenatural, o no tiene valor alguno. 

No hay poder que pueda quebrantar el yugo del mal y libertar de él los corazones de los hombres, sino el poder de Dios en Jesucristo. Sólo mediante la sangre del Crucificado hay purificación del pecado. 
Sólo la gracia de Cristo puede habilitarnos para resistir y dominar las inclinaciones de nuestra naturaleza caída. Las teorías espiritualistas respecto de Dios anulan la gracia divina.

 Si Dios es una esencia que compenetra toda la naturaleza, entonces mora en todos los hombres dicen; y para llegar a la santidad, el hombre no tiene más que desarrollar el poder que está en él mismo.

 Estas teorías, llevadas hasta su conclusión lógica, desbaratan la fe cristiana. Desechan la necesidad de la expiación, y hacen del hombre su propio salvador. 
Estas teorías acerca de Dios dejan sin efecto la Palabra divina, y quienes las aceptan corren grave peligro de ser inducidos finalmente a considerar la Biblia como una ficción. 

Aunque consideren la virtud 336 superior al vicio, como quiera que desalojan a Dios de su verdadero puesto de soberanía, cifran su confianza en el poder humano, que, sin Dios, no tiene valor alguno. Dejada a sí misma, la voluntad humana no tiene verdadero poder para resistir y vencer el mal. Las defensas del alma quedan destruidas. El hombre carece de valla protectora contra el pecado.

 Desechadas las restricciones de la Palabra de Dios y de su Espíritu, ya no sabemos en qué abismos podemos hundirnos. "Toda palabra de Dios es limpia; es escudo a los que en él esperan. 

No añadas a sus palabras,
 porque no te reprenda,
 y seas hallado mentiroso."
 "Prenderán al impío sus propias iniquidades,
 y detenido será con las cuerdas de su pecado." 
(Proverbios 30:5, 6; 5:22).
 EGW MC MHP